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ACCIONES DE GRUPO FINANCIERO BANORTE O: DESEMPEÑO 2025 EN MÉXICO, DRIVERS, HITOS Y RIESGOS

Exploramos el comportamiento de las acciones de Banorte en 2025, sus factores impulsores, riesgos clave y qué considerar rumbo a 2026.

Grupo Financiero Banorte, identificado en la Bolsa Mexicana de Valores con la clave GFNORTE O, ha sido históricamente una de las entidades financieras con mejor rendimiento y mayor capitalización bursátil en México. Durante 2025, las acciones de Banorte mostraron un desempeño sólido, influenciado por múltiples factores macroeconómicos, regulatorios y estratégicos que vale la pena desglosar.

En términos de rendimiento bursátil, GFNORTE O mantuvo una tendencia positiva durante gran parte del año, con márgenes moderados de crecimiento que reflejan tanto confianza del mercado como estabilidad financiera. Según datos de Bloomberg y la BMV, la acción cotizó en un rango promedio entre los $165 y $185 pesos mexicanos por unidad, con momentos de volatilidad provocados mayormente por eventos externos como decisiones de política monetaria en Estados Unidos y fluctuaciones en las tasas de interés internas.

Uno de los elementos clave en el desempeño de Banorte fue su capacidad para generar ingresos sólidos derivados de sus principales unidades de negocio: banca comercial, banca corporativa, fondos de pensiones (Afore XXI Banorte), seguros y casa de bolsa. En 2025, la diversificación operativa y una gestión de riesgos más eficiente ayudaron a mantener la rentabilidad aún en medio de desafíos regulatorios.

Además, se observó un fortalecimiento en su margen financiero neto, impulsado por tasas de interés en niveles elevados durante la primera mitad del año. Esto benefició especialmente a los productos de crédito e inversiones que representa Banorte, generando mejores diferenciales entre los ingresos por intereses y los costos de fondeo.

Desde el punto de vista operativo, la digitalización y adopción de inteligencia artificial en canales de servicio al cliente permitieron a Banorte expandir la eficiencia sin comprometer la experiencia del cliente. Esto se tradujo en una reducción de costos operativos y un incremento en la base de usuarios, especialmente en banca móvil y servicios digitales.

En términos fundamentales, el ROE (rendimiento sobre capital) de Banorte se mantuvo por encima del 20%, superando el promedio del sector. La calidad de activos y la prudencia en provisiones fortalecieron su posición financiera. La cartera vencida se ubicó por debajo del 2.1%, demostrando un manejo controlado del riesgo crediticio.

Con base en estos resultados, los analistas proyectaron un EPS (utilidad por acción) creciente, apoyado en una sólida estructura de capital, adecuada gestión del riesgo y perspectivas macroeconómicas relativamente estables para México, especialmente tras las elecciones presidenciales que ayudaron a disipar algo de incertidumbre política.

Los factores impulsores que marcaron el rumbo de GFNORTE O durante 2025 se articularon en torno a tres ejes: el entorno económico nacional, la política monetaria y la transformación digital del sector bancario. A continuación, detallamos estos impulsores así como los principales riesgos:

Impulsores clave:

  • Entorno macroeconómico sólido: México presentó un crecimiento moderado del PIB del orden del 2.4%, lo que permitió mantener una demanda activa por productos financieros. Banorte se posicionó positivamente al capitalizar en sectores clave como infraestructura, energía y servicios financieros.
  • Tasas de interés elevadas: La tasa objetivo del Banco de México se ubicó en niveles cercanos al 10% durante gran parte del año, beneficiando directamente a Banorte como banco altamente sensible al diferencial de tasas.
  • Transformación digital: Inversiones en tecnología financiera y automatización de procesos internos impulsaron la eficiencia operativa y generaron mayor fidelización del cliente.
  • Expansión del crédito: A pesar de un contexto con cautela crediticia, Banorte expandió su cartera empresarial y de consumo con un enfoque conservador, logrando crecimiento en colocación hipotecaria, automotriz y PYMEs.

Riesgos relevantes:

  • Volatilidad política: Aunque las elecciones de 2024 no provocaron giros bruscos, persiste incertidumbre sobre las políticas económicas estructurales del nuevo gobierno, afectando la confianza de los inversores institucionales.
  • Entorno regulatorio: Propuestas de modificación al sistema bancario, incluyendo cambios en comisiones y reglas de solvencia, pueden modificar los fundamentos del modelo de negocios de Banorte.
  • Exposición a crédito: El deterioro en algunas carteras —especialmente en sectores como el comercio minorista y la construcción— podría generar aumentos en provisiones y afectar la rentabilidad esperada.
  • Tipo de cambio: La volatilidad del peso mexicano frente al dólar afectó las operaciones, particularmente en instrumentos internacionales de cobertura y fondeo externo.

En resumidas cuentas, el balance entre impulsores sólidos y riesgos manejables permitió que GFNORTE O mantuviera una postura de crecimiento prudente. El mercado valoró la capacidad del banco para navegar en un entorno económico complejo, algo clave para su desempeño bursátil.

Además, la percepción de buena gobernanza corporativa y su programa de recompra de acciones implementado a finales de 2024 también apoyaron el valor de las acciones durante los primeros trimestres de 2025.

El beneficio principal de las acciones es participar en el éxito de grandes empresas, pero el inversor debe estar dispuesto a aceptar el riesgo de mercado: a mayor potencial de ganancia, mayor es la posibilidad de enfrentar periodos de pérdidas temporales o permanentes.

El beneficio principal de las acciones es participar en el éxito de grandes empresas, pero el inversor debe estar dispuesto a aceptar el riesgo de mercado: a mayor potencial de ganancia, mayor es la posibilidad de enfrentar periodos de pérdidas temporales o permanentes.

De cara a 2026, las perspectivas para Grupo Financiero Banorte son moderadamente optimistas, con una expectativa de continuación del crecimiento dentro de un entorno macroeconómico aún desafiante. Existen factores positivos y elementos de alerta que los inversionistas deben considerar al evaluar su exposición a GFNORTE O.

Factores a observar:

  • Política económica del nuevo gobierno: Las decisiones en inversión pública, política fiscal y transparencia podrían alterar significativamente el clima de negocios. Banorte tiene exposición directa a proyectos estratégicos y obras de infraestructura.
  • Reformas bancarias en discusión: En 2026 podría entrar en vigor nueva legislación financiera. De ser aprobadas algunas iniciativas pendientes (por ejemplo, reducción en ingresos por comisiones y requisitos más estrictos de reservas), el margen de rentabilidad de los bancos podría reducirse moderadamente.
  • Condiciones crediticias: Una posible reducción en la tasa de interés referencial llevaría a márgenes más bajos, pero también estimularía la demanda de crédito, abriendo oportunidad para expansión en segmentos subatendidos.
  • Tecnología e innovación: Banorte podría integrar nuevas funcionalidades de Open Banking y mejorar su propuesta de valor para competir con fintechs. El uso estratégico de datos, biometría e inteligencia artificial será diferenciador clave.

Proyecciones de analistas:

Analistas del sector financiero prevén para GFNORTE O:

  • Un rendimiento estimado del 10% al 13% en retorno total (dividendos + revalorización de la acción), de mantenerse las condiciones actuales.
  • Continuación de programas de pago de dividendos estables —con un payout superior al 45%— como señal de madurez y fortaleza financiera.
  • ROE proyectado de entre 18% y 20%, dependiendo del desempeño del crédito y de los costos operativos.

Oportunidades estratégicas:

  • Alianzas tecnológicas con empresas de pagos digitales y startups del sector financiero podrían ayudarle a ampliar su base de usuarios jóvenes.
  • Reestructuración interna para atender la región sur-sureste del país con servicios integrados bancarios y de seguros.
  • Posible adquisición regional para fortalecer presencia en Centroamérica, si las condiciones macro lo permiten.

En conclusión, la trayectoria esperada de GFNORTE O en 2026 dependerá tanto de su habilidad de adaptación regulatoria y tecnológica como del contexto económico pos-electoral en México. Aunque existen incertidumbres, la base financiera sólida de Banorte le permite posicionarse como una de las acciones preferidas para estrategas de inversión que buscan exposición bancaria en mercados emergentes.

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