ACCIONES DE ALFA SA A (ALFA A): DESEMPEÑO 2025 EN MÉXICO, DRIVERS, HITOS Y RIESGOS, QUÉ MIRAR EN 2026
Análisis detallado del desempeño de ALFA A en 2025 y qué elementos seguir en 2026 para inversionistas mexicanos.
¿Cómo ha sido el rendimiento de ALFA A en 2025?
Durante el año 2025, las acciones de Alfa S.A.B. de C.V. Clase A (ALFA A) han mantenido una presencia sólida en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), reflejando un entorno operativo favorable pese a condiciones macroeconómicas mixtas.
ALFA A ha mostrado una tendencia positiva moderada en su cotización, impulsada principalmente por el buen desempeño de sus subsidiarias, en particular Alpek y Sigma. Estas unidades han representado una porción significativa del EBITDA del grupo, a pesar de los desafíos presentados por los mercados internacionales, como la volatilidad del precio del petróleo y los precios globales de materias primas.
En términos de precio por acción, ALFA A inició el 2025 en torno a los 16.50 pesos mexicanos, alcanzando niveles entre los 17.80 y 18.30 pesos en el segundo y tercer trimestre, gracias a reportes financieros sólidos. Al cierre del tercer trimestre, la empresa había reportado un crecimiento interanual en ingresos netos de aproximadamente un 7%, con un margen EBITDA sostenido.
Un aspecto clave en su buen rendimiento fue la continuación de la estrategia de desinversiones, como la venta parcial de activos no estratégicos y la mayor participación en negocios de crecimiento estable, como alimentos procesados y empaques.
Además, ALFA ha mostrado disciplina financiera a través de:
- Control de apalancamiento: Reducción de su deuda neta, situándose hacia finales de 2025 en un ratio Deuda Neta/EBITDA cercano a 2.4x.
- Asignación eficiente de capital: Reinversión en unidades rentables como Sigma, con crecimiento en países de América Latina.
- Dividendos sostenibles: Mantenimiento de una política de dividendos estables, aunque conservadores, para accionistas.
Por otro lado, el entorno macroeconómico en México, caracterizado por una inflación controlada y estabilidad en tasas de interés, favoreció un ambiente sólido para las empresas industriales y conglomerados diversificados como Alfa.
En resumen, 2025 ha sido un año de evolución fundamentada en disciplina financiera, decisiones estratégicas clave y resiliencia operativa, reflejándose en el comportamiento positivo de la acción ALFA A.
¿Qué drivers y riesgos influyeron en 2025?
La evolución de ALFA A durante 2025 estuvo influida por una variedad de factores internos y externos que determinaron el buen desempeño bursátil y operativo, al igual que los principales retos del conglomerado.
Principales impulsores (drivers) del desempeño:
- Rendimiento positivo de Sigma: La subsidiaria de alimentos generó un crecimiento sólido en México y Europa. Las nuevas líneas de productos con valor agregado mejoraron el margen bruto.
- Recuperación en Alpek: Aunque afectada por la volatilidad del precio del petróleo, logró eficiencia operativa y estabilidad en los contratos de suministro de PET y PTA.
- Reestructuración del portafolio: Alfa avanzó en la venta de activos no estratégicos y centró sus esfuerzos en negocios con flujo de caja más predecible.
- Disciplina financiera: Reflejada en la reducción del apalancamiento consolidado, mejora de calificaciones crediticias, y control de gastos administrativos.
- Política de sostenibilidad: Inversiones en procesos más limpios, reducción de huella de carbono y mejora de prácticas ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza).
Principales riesgos y desafíos enfrentados:
- Volatilidad global de materias primas: En especial los precursors químicos y petroquímicos, que afectaron los márgenes de Alpek.
- Cambios regulatorios en México: Algunas tensiones fiscales e incertidumbre respecto a reformas energéticas impactaron el proceso de planeación estratégica.
- Presión inflacionaria local: Aunque contenida, los márgenes tuvieron que ajustarse ante aumentos en transporte y logística.
- Competencia intensiva: En el sector de alimentos procesados y empaque rígido. Sigma enfrentó desafíos en precio y diferenciación.
- Tipo de cambio peso-dólar: Variaciones bruscas afectaron la consolidación de las operaciones internacionales y cobertura financiera.
Adicionalmente, >hay que destacar el impacto del contexto electoral en México en 2024 y su efecto residual sobre 2025. Algunos inversionistas mostraron cautela ante cambios políticos o reformas estructurales, aunque ALFA logró mantener un posicionamiento sólido.
En general, ALFA A sostuvo una estrategia bien ejecutada compensando riesgos con drivers sólidos, lo que favoreció la reacción positiva en el mercado.
¿Qué mirar de ALFA A hacia 2026?
De cara a 2026, los inversionistas y analistas deben seguir de cerca una serie de indicadores clave, acciones estratégicas y riesgos emergentes que podrían influir significativamente en el precio y la rentabilidad de las acciones ALFA A.
Elementos estratégicos a monitorear:
- Potencial escisión de Sigma: ALFA ha evaluado en varias ocasiones la posibilidad de separar su unidad clave de alimentos. Una eventual escisión podría aumentar el valor para los accionistas vía revaloración de negocios individuales.
- Desempeño de Alpek ante nuevos contratos energéticos y condiciones globales: con especial atención en márgenes y rentabilidad por unidad de producto.
- Posicionamiento internacional: ALFA ha continuado expandiendo operaciones en Norteamérica, Sudamérica y Europa. El desempeño internacional será esencial para evaluar sostenibilidad de ingresos en monedas fuertes.
- Avances en digitalización y automatización: aplicados tanto en procesos industriales de Alpek como en logística de distribución de Sigma.
Factores financieros relevantes en 2026:
- Perspectiva de tasas de interés: Un enfoque cauteloso ante movimientos del Banco de México podría impactar el costo financiero.
- Tipo de cambio: La estabilidad del peso sigue siendo central para consolidar resultados reportados con operaciones multirregionales.
- Flujo de caja libre: Cualquier signo de robustez en el flujo será clave para pensar en alzas de dividendos o recompras de acciones.
Riesgos que debemos considerar en 2026:
- Recesión global: Una eventual desaceleración en países desarrollados puede afectar la demanda de productos petroquímicos y empaques.
- Riesgo político local: Cualquier cambio regulatorio o fiscal derivado del nuevo gobierno mexicano puede modificar la planeación estratégica.
- Condiciones de consumo en México: Si el ingreso disponible se ve afectado, la demanda por productos de Sigma podría desacelerarse.
En conclusión, mientras 2025 dejó bases sólidas de crecimiento y disciplina financiera, el 2026 aparecerá como un periodo donde se deberá monitorear ejecución de estrategias clave y sensibilidad ante factores externos. ALFA A continúa siendo un actor relevante en la BMV, con potencial de valorización si se concretan eventos corporativos transformacionales.